Hace unos días os contábamos que habíamos puesto en marcha “Nuestra Mejor Obra”: en este caso la idea fue convertir las mallas de plástico que cubren algunas de nuestras obras en tapones reciclados para botellas de agua.
Y junto con Alzola donamos 1.300 botellas de agua al Banco de Alimentos de Gipuzkoa.
Esperamos que esta pequeña acción haya servido para que algunas personas tengan acceso a un bien tan esencial.
Porque si nuestro propósito es mejorar la vida de la gente, eso es algo que va más allá de la rehabilitación.
Ha sido una maravilla forma parte de eso.