Hay noches en las que abrir las ventanas ya no sirve de nada. El calor ya se ha quedado a vivir dentro de casa.
Y es que parece que el calor extremo es la nueva normalidad del verano. El mercurio da cada vez menos tregua y los episodios de calor extremo, cada vez más habituales, hacen que nuestras casas, antes refugios, se conviertan en hornos ingobernables durante semanas.
¿Qué podemos hacer para soportar la próxima ola de calor en casa?
Sin querer entrar en tecnicismos y estadísticas, el IV Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad de UCI, señala que casi uno de cada dos españoles reconoce que su hogar no mantiene una temperatura confortable de forma habitual.
A esto se suma la antigüedad de buena parte del parque residencial español, construido en una época con otro clima y prioridades.
El resultado es un país donde millones de viviendas dejan de protegernos precisamente cuando más las necesitamos. Y con esto llegan impactos directos en la salud, el bolsillo y la calidad de vida de quienes viven dentro de ellas.
Una casa no debería defenderse del calor con aire acondicionado, sino con el propio edificio.
La pregunta es: ¿está preparada tu casa para una ola de calor? Intentamos ayudarte a responderla a continuación.
Una vivienda preparada es la que mantiene el calor fuera durante el día y se enfría por la noche sin depender del aire acondicionado.
En España, buena parte del parque construido no cumple esta condición: se calienta rápido, no se refresca de madrugada y obliga a un uso intensivo del aire acondicionado.
Preparar una vivienda para una ola de calor consiste en conseguir que el propio edificio actúe como barrera térmica frente al exterior. Cuando esa barrera funciona, amortigua la entrada del calor en lugar de dejarla pasar.
Señales que deberían ponerte en alerta
Pasar calor dentro de casa es un síntoma claro de que algo no va bien.
Pero ¿cómo identificar si la vivienda está o no preparada para periodos de calor extremo?
Aquí van varios indicadores:
Si la casa se calienta muy rápido durante el día y tarda horas en enfriarse por la noche, si las habitaciones orientadas al sol se vuelven inhabitables en las horas centrales, o si es necesario mantener el aire acondicionado funcionando todo el día para sobrevivir, tu casa no está preparada para garantizar tu confort interior en momentos de olas de calor.
Otra de las primeras señales de alarma no es técnica sino económica. Porque cuando llega una ola de calor y la única forma de hacer habitable la casa es a costa de una factura eléctrica cada vez más elevada, significa que la demanda energética de la casa es demasiado alta por lo que la barrera que nos separa del exterior (los muros, las ventanas, la cubierta…) no están cumpliendo su papel.
Rehabilitar para vivir mejor
Antes de enfriar, hay que evitar que el calor entre. Esto es básico. Y no son necesarias inversiones inabordables desde el principio. Puede hacerse con estrategias de coste creciente.
Primero, establecer rutinas gratuitas como cerrar ventanas y persianas de día y ventilar de noche.
Después, instalar medidas de control solar exterior (persianas, toldos, o lamas).
Y por último, actuar sobre fachada y cubierta con aislamiento térmico, que resulta especialmente rentable en viviendas unifamiliares y áticos.
Pero más allá de la temperatura o la estación del año, en SEOM creemos que rehabilitar es una inversión para muchos años destinada a proteger los espacios donde transcurre la vida.
En definitiva, preparar una vivienda para las olas de calor consiste en preparar la casa para el clima que ya tenemos.
Porque una vivienda bien preparada, sin duda consume menos energía. Pero sobre todo, se vive mejor.
Y porque las olas de calor ya no son una excepción. Son parte del verano que viene.
¿Cómo quieres recordar los veranos en tu casa?
Conoce nuestras especialidades en rehabilitación de edificios y reforma de fachadas en Gipuzkoa
Rehabilitación integral
Cuando el deterioro constructivo es generalizado y es necesaria nuestra intervención en todo el edificio.
Rehabilitación energética de fachadas
Para mejorar el aspecto exterior, tratando el problema desde el interior y logrando edificios más sostenibles y confortables.
Rehabilitación de Cubiertas y Tejados
Para evitar que los problemas comunes relacionados con fenómenos climatológicos se repitan continuamente.
Restauración de patrimonio construido
El legado de nuestro pasado se merece todo el mimo y los conocimientos que aplicamos a cada uno de estos inmuebles históricos.
Accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas
Adaptamos tu inmueble para que todas las personas que viven, trabajan o transitan por él, puedan entrar, salir y desplazarse con total libertad.
Rehabilitación de estructuras
Tratamos todo tipo de estructuras de madera, hormigón y acero, tanto para reforzarlas, como para intervenirlas si es necesario.
Mantenimiento de edificios e instalaciones
Con el objetivo de evitar posibles problemas, reducir costes económicos innecesarios y generar tranquilidad en nuestros clientes.

